Aqui estoy tranquila La danza de las horas llega La danza de la espera sigue. Yo soy la vida.

domingo, 26 de mayo de 2013

Siguiendo la idea de lo que expondré en las entradas siguientes, la maestra Lucy Magallanes de Ortega participó activamente en la campaña de alfabetización "Abajo Cadenas". En Valencia (Edo. Carabobo) tuve el honor de conocer y ser amiga de dos maestros que como Lucy participaron en esa labor tan hermosa: la Dra. Henriqueta Peñalver, Supervisora de Educación de adultos y organizadora de la alfabetización junto al profesor Félix Adam y el ilustre profesor Rafael María López Risso, extrañamente silenciado por historiadores de la región que se sirvieron del admirable y humilde trabajo del Profesor López Risso y hoy lo condenan al olvido.

La alfabetización en Venezuela

Laura C. de Gurfinkel
Miércoles, 30 de julio de 2003
Cuando se ha iniciado recientemente un proceso de alfabetización es importante divulgar algunos datos sobre lo realizado anteriormente en forma exitosa en este campo en Venezuela.
ACCIÓN DEMOCRÁTICA como partido socialdemócrata siempre ha considerado la educación para todos como uno de sus objetivos primordiales, lo cual quedó registrado en el Plan de Barranquilla firmado por el grupo encabezado por Rómulo Betancourt el 22 de marzo de 1931. En este documento aparece como VI punto del Programa en una transición hacia un sistema democrático, realizar: “Intensa campaña de desanalfabetización. Enseñanza técnica, industrial y agrícola. Autonomía universitaria funcional y económica (Plan de Barranquilla,1931).
En este trabajo se tomó la definición de analfabeto de la UNESCO como la “persona que al no haber tenido acceso al sistema escolar vigente en su infancia, no adquirió las capacidades básicas de lectura, escritura y cálculo” y como analfabeto funcional al “individuo que no ha desarrollado las capacidades básicas de lectura, escritura y cálculo que le permitan participar efectivamente en todas aquellas actividades dentro de la sociedad que requieran el uso de dichas capacidades” (UNESCO, Terminología de la educación de adultos, 1979).
La preocupación por el problema del analfabetismo se concreta en el Programa del 21 de Febrero de 1936, del General Eleazar López Contreras en el punto IV identificado como Educación nacional, en el cual se señala como aspecto a) la “Lucha contra el analfabetismo” que para esa fecha se calculaba por encima del 85%. (Plan de Febrero, 1936. En Documentos fundamentales de la Historia de Venezuela (1770-1993), Los Libros de El Nacional, N° 11, 1999, pag.136-146 Según el censo de 1941, la población de 15 a 49 años de edad analfabeta era el 56 % de la población total, excluida la población indígena. La población de 7 a 14 años de edad era de 787.812 y sólo tenían cierta instrucción 254.010, es decir que 553.802 que representaba el 67,8 % no había recibido ninguna instrucción. La población de 15 a 59 años de edad, que era la población activa del país, alcanza a 2.101.651 habitantes de los cuales 906.783 sabían leer; el resto o sean 1.194.808 eran analfabetos y representaban el 56,9%. Se observa que la población analfabeta entre las edades de 15 a 19 años era menor (52,7 %) que la del grupo de 40 a 49 años que representaba el 60,5 %, lo cual indicaba que con el incremento de la educación primaria después de 1935, el índice de analfabetismo comenzó a descender (Fernández Heres, R. Memoria de Cien Años, Tomo V, 1981, pag. 553-559).
Por Decreto N° 199 del 28 de septiembre de 1941, se creó el Servicio de Control Estadístico de la Alfabetización de Adultos, adscrito a la Dirección de Educación Primaria y Normal (F.H., R, Tomo V, Tema Alfabetización,1981, pag. 553). En octubre de 1943, la Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas reunidas en Panamá, consideró el problema de analfabetismo y fijó bases para las Campañas de Alfabetización que deberían realizarse en la mayoría de las naciones.
En la Memoria y Cuenta de 1943, presentada por el Dr. Rafael Vegas en 1944, se señala que “De la población escolar actual de 490.000 niños, hay inscritos en todos los planteles 274.414, lo cual equivale a un 36% del total. Hay 515.586 niños en edad escolar para los cuales no hay planteles donde puedan asistir y tal cantidad representa el 64% de la población escolar (Fernández Heres, R. Memorias de Cien Años, Tomo V, 1981, pag. 261).
A pesar de que a partir de 1944 se fundaron los Servicios de Alfabetización en el Ministerio de Educación Nacional, hasta el año de 1945, sólo se habían alfabetizado alrededor de 600 ciudadanos (M y C de 1947 del Dr. Luis B. Prieto Figueroa, Ibib, ¨pag. 746). En la presentación del Libro de L. B. Prieto, De una Educación de Castas a una Educación de Masas (La Habana, 1951), Rómulo Betancourt expresa en relación con la educación de adultos durante el trienio 45-48, que “Lanzamos una ofensiva implacable, desmanteladora, contra el analfabetismo que alcanzaba el 59 % de la población económicamente activa y en tres años (1945-1948) aprendieron a leer y a escribir 10 de cada 100 analfabetos adultos”.
Tanto ayer como hoy la mejor forma de erradicar el analfabetismo es lograr que todos los niños reciban por lo menos seis años de educación básica formal. En la Memoria y Cuenta de 1944 el Dr. Rafael Vegas señala que el estímulo a luchar contra el analfabetismo provino entre otros aspectos, de la lección derivada de la Gran Guerra (1914-1918), que hizo pensar que “el futuro de la democracia depende del grado de cultura de los pueblos” (F.H., Rafael, 1981, Tomo V, pag 562).
En América Latina se comienzan acciones contra el analfabetismo y en Brasil, Cuba, Colombia y México inician programas en ese sentido. El Dr. Frank C. Laubach, quien había participado en procesos de alfabetización en la India, Irán, Egipto, Filipinas y en algunos países latinoamericanos y había producido un método fundamentalmente para enseñanza individual o en pequeños grupos que ya era bien conocido y ese fue el que se aplicó en nuestro país. Se diseñó un Plan de Alfabetización del Ministerio de Educación Nacional. El método Laubach como era individual no requería de una organización escolar ni pupitres ni pizarrones y en relación con los alfabetizadores sólo se requería que la persona supiera leer y escribir. Con este método se podía lograr que la persona aprendiera a leer y escribir en unos 27 días (F.H. Tomo V, 1981, pag 566).
En la Memoria y Cuenta presentada también por el Ministro Vegas, en abril de 1945, señala que “con anterioridad al año 1935 se había hecho muy poco “a favor de la educación de adultos” y para 1945 sólo existían 23 escuelas nocturnas para adultos con igual número de maestros. Estas escuelas no atendían preferentemente a analfabetas sino adultos ya alfabetizados.
En la M y C de 1947 (F. H. 1981, p. 746) L. B. Prieto informa que “En el año 1946-47 fueron alfabetizados poco más de 15.000 y en el período 47-48 ya han se han alfabetizado cerca de 45.000”. También se menciona que en octubre de 1947 se organizó una campaña intensiva de alfabetización en el Estado Aragua con el carácter experimental a fin de poner en vigor nuevas prácticas pedagógicas para la alfabetización de adultos, concentrando esfuerzos en una zona delimitada, que permita la vigilancia de los organismos técnicos, sin que por efectos de la dispersión, el trabajo merme en su rendimiento”. Se superó el método que se venía usando y se diseñó “un método venezolano de características propias, adaptado a nuestro medio y comprensivo para la mentalidad popular y así surgió el libro “Abajo Cadenas”, actualmente en ensayo, y que en la primera prueba que sufrió en el Estado Aragua, donde fueron alfabetizados cerca de 7.500 ciudadanos en tres meses, ha demostrado sus bondades y excelencias y actualmente está siendo puesto en práctica en toda la República”.
En relación con la post-alfabetización, ya en 1947 Prieto señalaba que: “Como escuela de continuación surgió el Centro de Cultura Popular, que es una escuela completa, donde pueden adquirirse los conocimientos de la escuela primaria, con programas adaptados para adultos y con tiempo reducido a seis meses para cada grado. En estos centros de cultura popular el adulto recibe conocimientos prácticos de algunos oficios: carpintería, sastrería, modistería, dibujo, etc., junto con la práctica deportiva” (M y C. 1947, L. B. Prieto. F. Heres, 1981, pag.748).
En 1947, estaba claro que lo esencial para erradicar el analfabetismo es impedir que los menores se hagan analfabetos, es decir, lograr que todos los menores en edad escolar tengan la oportunidad de recibir la educación formal correspondiente por lo menos a los primeros 6 grados de educación. Este objetivo se mantuvo vigente desde entonces y se reactiva a partir de 1958, cuando todavía la población analfabeta estaba por encima del 56 %. Como consecuencia se inició un programa de creación de escuelas primarias en todo el país con el propósito de llegar a toda los menores hasta en las regiones más apartadas del país.
Después del derrocamiento de la dictadura el 23 de enero de 1958, regresan al país muchos de los líderes y educadores que habían participado en esta primera etapa. El 31 de octubre de 1958, los candidatos presidenciales de los tres grandes partidos, Acción Democrática, el Social Cristiano COPEI y Unión Republicana Democrática, firmaron lo que se conoce como el Pacto de Punto Fijo, que era una plataforma de concertación política y las ideas básicas orientadas a mantener un clima unitario en beneficio de la estabilidad democrática. Como consecuencia de este compromiso los candidatos presidenciales firmaron, además, en diciembre de 1958, la Declaración de Principios y el Programa Mínimo de Gobierno, en el cual se destaca como punto 3 de la Política Educacional la de realizar “Campaña para erradicar totalmente el analfabetismo del territorio nacional” (Fernández Heres, Educación y Democracia, Historia de la Educación de Venezuela 1958-1983, Tomo I, Ediciones del Congreso de la República, febrero de 1983).
El esfuerzo realizado para reducir el analfabetismo de 56 % en 1958, a 5,1 % en 1999, ha sido premiado por la UNESCO en dos oportunidades, en los años sesenta cuando recibió el Premio el Dr. Félix Adam, en París, y en 1985 cuando lo recibió también de la UNESCO, en París el Licenciado Luis Contreras para ese momento Director de Educación de Adultos del Ministerio de Educación. En 1958 la población total era de 6.927.091 habitantes y la matrícula era alrededor de 700.000 y el analfabetismo era de alrededor de 56%, y en 1999, la población total era de 24.188.845 habitantes, la matrícula de 7.303.155 estudiantes y el analfabetismo de 5,1 %.
No sólo el Estado logró este objetivo, esfuerzos de instituciones privadas y de un gran número de voluntarios contribuyeron al mismo en diferentes aspectos y oportunidades. Lo que casi nunca se menciona es que todo esto se hizo fundamentalmente en el período de cuarenta años de 1958 1998, durante el cual Venezuela pasó de tener menos de 7 millones de habitantes a unos 24 millones, lo cual lo hace mucho más significativo cuando se compara con otros países en los cuales procesos semejante estuvieron acompañados de un crecimiento poblacional bastante bajo.
(*): Caracas, 3 de julio de 2003

Abajo Cadenas! libro de lectura inicial para la enseñanza de adultos /

por VenezuelaMinisterio de Educación. -- Oficina de Alfabetización y Cultura Popular..

Editor: Caracas : El Ministerio, 1951

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