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domingo, 19 de enero de 2014

El delincuente. ¿Qué pasó con ese niño?

Notitarde 15/01/2014 
Orientación en práctica

El delincuente. ¿Qué pasó con ese niño?

Simón García Andara (*)
Los delincuentes, esos que les quitan la vida a muchos venezolanos y recientemente a la actriz venezolana Mónica Spear, su esposo e hirieron tanto física como psicológicamente a su hija, esos delincuentes fueron una vez niños. ¿Qué pasó en su crianza, formación? ¿Qué pasó con sus padres y familia? ¿Por qué crecieron en el vicio? Éstas y otras interrogantes se quedan cortas ante tan doloroso, triste e irritable momento, en donde la rabia y la consternación supuran como respuesta impotente e inmediata para amilanar el dolor.
Afirmar que la seguridad somos todos desde el punto de vista sociológico, psicológico y hasta espiritual, es brindar un análisis, una reflexión oportuna ante tanto dolor para buscar encuentros entre los desencuentros. Por ende, tener una sociedad sana, con valores familiares, buenas costumbres, brindar sentido a la lucha contra las drogas, embarazo temprano, deserción escolar, la falta de fe, violencia intrafamiliar, entre otros, es rescatar espacios en esa sociedad toda, que se ha ocupado más en los aspectos que los alejan en vez de cabalgar juntos para enfrentar este flagelo que no tiene raza ni condición social.
Por ello, así como la seguridad es de todos, salvando la responsabilidad principal de las políticas públicas que en materia de seguridad tiene el Estado y de eso no hay duda, ni discusión; se debe converger alternamente en un gran encuentro nacional, en donde se tienda una mano a ese niño (a) o adolescente, apoyar desde la unión de las parejas, para que conciencien primero que amar es comprometerse uno al otro, evitando ver que esa unión sea producto de un "como vaya viniendo, vamos viendo", reforzar la responsabilidad familiar como el epicentro social y las familias disfuncionales sean auxiliadas para evitar el cultivo de un pichón de delincuente cuya manutención afectiva y espiritual sean dosis repetitivas de maltrato, violencia intrafamiliar, abandono, en donde aprenda desde ese modelaje familiar hostil, por imitación y por dicho modelaje de padres o adultos que lo rodean, como afirma el psicólogo social A. Bandura, que su único aprendizaje para sobrevivir es violentar y hacer daño a otros, proyectar su rabia infantil en su desarrollo evolutivo a culpar a todos los que encuentra a su paso, más con el refugio que cree encontrar en el uso y consumo de las drogas y el supuesto respeto que le da un arma de fuego.
En consecuencia, la invitación reflexiva es evitar acostumbrarse a convivir con la violencia diaria, aceptarla, entregarnos a ella y ser simples espectadores de los acontecimientos que suceden en la sociedad en la que estamos inmersos; debemos reconocer que se está enquistando en la crianza un tumor cancerígeno que engendra violencia tras violencia; ¿dónde y en qué lugar perdieron el rumbo de los principios y valores para ser posesionados por los antivalores? Asimismo, como sociedad insisto en que se debe fortalecer la relación padres e hijos, la educación a través de esa interacción diaria entre el maestro y alumno, los encargados del fortalecimiento de la fe católica, cristianos, porque Dios es uno solo, o nos limitamos a dar gracias a Dios porque a nosotros no nos ha pasado nada todavía. ¿Dónde practicamos esos valores, esas oraciones, en qué hechos concretos lo transmitimos?, o sólo críticas a todo sin dar nada.
Organizar y realizar en las comunidades, en sus residencias una actividad deportiva o cultural sin más competencia que la de ser todos un equipo, en donde coincidamos para construir con los niños de hoy, nuestros hijos y los de los vecinos el futuro que ellos se merecen. Aprendan desde niños a internalizar que la misión, la razón de ser del futuro de sus vidas estén enmarcadas en la fe y el amor dentro de cada uno de ellos forjada a través de la educación y en el trabajo; con esas fortalezas podrán llegar a la meta trazada. Realmente un trabajo de todos. Suerte. Éxitos.
(*) Orientador.
simongarciaa@gmail.com

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