Aqui estoy tranquila La danza de las horas llega La danza de la espera sigue. Yo soy la vida.

martes, 10 de febrero de 2015

"Tú serás una gran maestra, para éso sirves..." Palabras proféticas del Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa a una jovencita Lucy Magallanes durante una visita del Maestro a Valencia... Comienzo además de una gran amistad personal y admiración mutua.



El Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, primero como docente y luego como Ministro de Educación del Gabinete del Presidente Don Rómulo Gallegos cumplió una labor importantísima en la historia de la Educación en Venezuela.
En su temprana juventud, el 15 de enero de 1932, en plena dictadura gomecista, un grupo de educadores conformaron una asociación para defender los derechos laborales de los maestros y mejorar la educación en Venezuela. Encabezados por Miguel Suniaga y Luis Beltrán Prieto Figueroa, fundaron la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Pública.

En 1930, cuando el dictador Juan Vicente Gómez gobernaba el país, el entonces Ministerio de Instrucción Pública inició un movimiento magisterial que no contaba con el apoyo de los maestros, razón por la cual tuvo una corta duración. Como una reacción a la intromisión del gobierno en sus asuntos gremiales, un grupo de educadores, se reunieron en el edificio Vargas el 15 de enero de 1932, en la Esquina de Cují en Caracas, para fundar una agrupación que defendiera los derechos de los maestros, mejorara la educación en el país y protegiera al niño venezolano.
Durante el gobierno del General Isaías Medina Angarita, los maestros organizados encaminaron sus labores hacia la modernización de la educación y la mejora las condiciones de los educadores. El gobierno prestó completa colaboración al trabajo del magisterio y finalmente reconoció la importancia de su labor decretando la celebración del Día del Maestro el 15 de Enero de cada año.

Entre 1949 y 1958, durante la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, el movimiento magisterial se vio disminuido, ya que muchos de los maestros que habían participado activamente en el mismo tuvieron que salir del país, debido a que estaban ligados al sustituido gobierno democrático.

Durante el mandato de Pérez Jiménez, en 1952, la celebración del Día del Maestro fue cambiada al 29 de noviembre, natalicio de Andrés Bello, para borrar el recuerdo de la gesta de los docentes contra la dictadura.

A partir de 1959, tras la caída de la dictadura Pérezjimenista, fue retomada la fecha que había sido fijada inicialmente por Medina Angarita y en la que actualmente se rinde homenaje a los docentes venezolanos.

En la década de los años 40, Prieto Figueroa iba con gran frecuencia al Mácaro, que ha atravesado por varias etapas en su historia:
EL MÁCARO – NORMALISTA
Escuela Normal Rural (1938-1953)
EL MÁCARO – ESCUELA
Escuela Granja (1954-1963)
Núcleo Experimental (1959-1961)
EL MÁCARO – CAPACITADOR
Centro de Capacitación Docente de Educación Rural (1961-1971)
EL MÁCARO – PROFESIONALIZADOR
Centro de Perfeccionamiento Docente (1971-1979)
Núcleo Académico Permanente del IUMPM (1979-1988)
EL MÁCARO – UNIVERSITARIO
UPEL-Instituto Pedagógico Rural El Mácaro (1988 a hoy)
En esos años el maestro Prieto Figueroa solía quedarse en Valencia, y en una de
esas visitas Lucy Magallanes, de 17 años, lo va a recibir como estudiante que era de la Escuela Normal"Simón Rodríguez"...Al verla el maestro le toca un hombro y le dice: "Tú serás unagran maestra...Para éso sirves", y asi con esa profecía nuestra querida Lucy pasa a la Escuela "Simón Bolívar" donde culmina sus estudios de Maestra Normalista, y el 16 de noviembre de1948, recibe el nombramiento oficial para ejercer como tal, pero el 24 del mismo mes y año se produce el golpe de estado contra Don Rómulo Gallegos, y a los 17 años Lucy Magallanes queda con un título recién adquirido a tan corta edad, y un cargo de maestra que la hace de entrada "enemiga" del nuevo régimen del General Marcos Evangelista Pérez Jiménez, por lo que fue llamada al despacho del Secretario de Gobierno del Gobernador de Carabobo de transición: Eduardo Celis Sauné, quien la acusa de "vieja maestra adeca", y le quiere abrir un expediente como tal, a lo que contesta la siempre oportuna Lucy: "¿Me ve Ud. cara de antigüedad? Además su hermano Gerardo Celis Sauné era quien me entregaba los volantes con la imagen del Presidente Rómulo Gallegos que se distribuían. ¿Uds. van a empezar su gobierno creyendo en chismes?"...A pesar de ese impase, Lucy entra a formar parte del personal docente de la Escuela "Eduardo Viso", formando junto con Luisa Elena Vega el Kinder de dicha Institución. El Ministro de Educación en los años 1953-1956 de la dictadura perezjimenista:  José Loreto Arismendi vino a Valencia y salen a recibirlo muy arregladitas todas las maestras, menos nuestra fiel a sus ideales libertarios social demócratas Lucy Magallanes...Es trasladada en 1955 a la "Unidad Educativa Gran Colombia" ubicada en Prado de María, Parroquia Santa Rosalía del Municipio Libertador de Caracas. Fundada el 1ero de enero de 1893 cuando se decreta la creación de la escuela de mujeres para formar maestras de primaria, entre otras cosas importantes. En ese entonces las maestras de provincia, como Lucy, eran recibidas en el internado de la unidad educativa, y allí la recibe la profesora Angela Millán, quien le dice que
va a dar clases, no a recibirlas como Lucy creía, durante los meses de abril a julio, gesto muy significativo que le da otra importante credencial de mérito a nuestra jovencita maestra.
Regresa a Valencia a su querida Escuela "Eduardo Viso"...pero el régimen del Gobernador Gral. Ricardo Arroyo Lüdert, aunque no la molesta la tiene bajo observación dada su cercanía a la resistencia al gobierno de Pérez Jiménez, por lo que deciden de común acuerdo con el Hermano Heraclio del Colegio "La Salle" de Guaparo (Valencia), que se traslade su cargo de maestra a ese colegio, y funde el Kinder de la institución, donde permaneció "tranquilita" hasta 1959, sin necesidad de firmar el "Libro de Oro" a favor de Pérez Jiménez y desfilar en la "Semana de la Patria", acto obligatorio para todo el mundo durante los años de la dictadura, saliéndose en la primera esquina que alcanzara la marcha...En 1959 abandona las aulas de "La Salle" y es llamada a ser maestra de la Guardería del Consejo Venezolano del Niño, nombramiento que devuelve a la Directiva por considerar que lo merece la profesora Josefina Lapenta. 
Lucy junto al Dr. Ricardo Guada Lacau abrirán el Aula Jardín "Lya Imber" del Hospital Central de Valencia "Dr. Enrique Tejera" y entrará asi en la historia de quienes trabajaron con amor y pasión por los niños venezolanos, situación que merece ser narrada para que las nuevas generaciones sepan de una historia venezolana que se inicia desde que Eleazar López Contreras, Presidente de la República al morir el Gral. Juan Vicente Gómez, promovió la creación del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS), como parte de la escisión del Ministerio de Salubridad, Agricultura y Cría, bajo la dirección inicial del Dr. Enrique Tejera. A su vez, este funcionario le asignó al Dr. Pastor Oropeza la misión de crear un “Servicio Nacional de Puericultura y Pediatría”, cuya inauguración ocurrió en el mes de junio de 1936. Estaba adscrito a la Dirección de Salubridad Pública y, algún tiempo después, se le designó técnicamente como “División de Higiene Materno Infantil”, siendo Oropeza su director. Dos años después (el 14 de noviembre de 1938), este mismo personaje se encargó de fundar el Instituto Nacional de Puericultura (INP). Para el doctor Francisco, el papel desempeñado por Oropeza a través de dicho organismo fue fundamental para mejorar el panorama sanitario infantil en el país:
“Las funciones que desempeñó el maestro Oropeza fueron muy trascendentes. Es necesario recordar que la mortalidad de menores de 1 año era de más de 140 por mil en la época de su creación y disminuyó rápidamente en los primeros veinte años de actividad (…)Desde el Instituto Nacional de Puericultura, junto con la División [Materno – infantil], se coordinó toda la campaña de atención a la población materna e infantil de todo el país y se formó a estudiantes de medicina, a médicos que realizaban el post-grado de Puericultura y Pediatría y a innumerables enfermeras graduadas y auxiliares, como se les denominaba en esa época. Se crearon servicios de puericultura en todo el país. En ellos no sólo se controlaba el progreso del peso, talla, desarrollo psicomotor, malformaciones, etc., sino que se enseñaba a las madres los principios de atención de los recién nacidos y de los niños lactantes, preescolares y escolares. Posteriormente se incluyó a los adolescentes y se crearon servicios especializados para atenderlos y orientarlos con una óptica de atención integral”.
Consejo Venezolano del Niño
La labor del Instituto Nacional de Puericultura, se vio reforzada con la creación del Consejo Venezolano del Niño, (CVN - Instituto Nacional del Menor, INAM, es su denominación desde el 1 de septiembre de 1978). La decisión fue plasmada en un decreto presidencial, el 6 de agosto de 1936 y contó con la activa colaboración de Pastor Oropeza, pues fue él quien redactó su documento de creación.
Su finalidad fue ser un organismo de carácter consultivo, ad – honorem, dependiente del MSAS, encargada de vigilar y coordinar a todas las iniciativas emprendidas por las instituciones dedicadas a la madre y al niño, tanto públicas como privadas. Su primer director fue Gustavo H. Machado, seguido posteriormente por Oropeza, Hernán Méndez Castellano, Lya Imber y Homero Álvarez Perera, para destacar sólo algunos de los más reconocidos.
En manos del CVN estuvo la realización, en 1938, del Primer Congreso Venezolano de Pediatría y Puericultura, evento donde se plantearon temas como la reorganización del CVN y se comenzó a discutir el proyecto de ley, que posteriormente terminó siendo el “Código de Menores” (elaborado en 1939). Gustavo H. Machado, también fungió como su presidente. En ese mismo año 38, otro centro de salud infantil fue inaugurado: la “Maternidad Concepción Palacios”.
Hospital de Niños JM de los Ríos
Teniendo ya un equipo de personas dispuestas a trabajar por el bienestar de la infancia venezolana, contando con la coordinación de entidades estatales tales como el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, el Instituto Nacional de Puericultura, el Consejo Venezolano del Niño y, además, disfrutando de los beneficios de un gobierno inclinado hacia la implementación de un sistema político menos represivo y paulatinamente democrático, no podía faltar la creación de una edificación hospitalaria que se preocupara por atender las crecientes necesidades de la infancia enferma en Venezuela.
La organización que se encargó de cumplir esta última tarea fue el “Hospital Municipal de Niños JM de los Ríos”, cuya denominación inicial (hasta 1943) había sido “Hospital Municipal de Niños”, teniendo como primera sede un terreno adyacente al “Hospital José María Vargas”. Durante algunos años, éste lugar fue simplemente llamado por su comunidad médica “Hospital de Pirineos”, debido a que así se llamaba la esquina donde se encontraba ubicado.
De acuerdo con el libro de Antonio García Ponce, acerca de la historia de este centro hospitalario, sus orígenes se remontan al año 1930, cuando se inició la construcción del edificio donde funcionaría. Para el año 1935, con la estructura aún por concluir, se abrieron las puertas de las consultas externas y sólo al año siguiente; es decir, 1936 – específicamente, el 25 de diciembre –, pudo hacerse formalmente su inauguración.
La importancia de este centro de salud radicó en que desde sus instalaciones se escribió buena parte de la historia de la actividad pediátrica moderna en Venezuela. Allí, sus impulsadores pudieron desarrollar la mayor parte de su labor profesional y crearon escuela respecto al abordaje de los problemas sanitarios y sociales de la niñez venezolana. Y es que la concepción del niño, para ese momento, era otra; se le veía como un ser bio-psico-social, con deberes y derechos, al cual se le debía proteger y cuidar. De hecho, en el mismo año de inauguración del hospital y de las demás organizaciones estatales anteriormente mencionadas, también se realizó la Primera Convención Nacional del Magisterio Venezolano (presidida por el doctor Luis Beltrán Prieto Figueroa) y en la cual se aprobó la primera “Tabla de los Derechos del Niño” (1994:195).
Durante la etapa inicial de este hospital de niños, su equipo de trabajo estuvo constituido por seis especialistas, Gustavo H. Machado (primer director del hospital), Pastor Oropeza, Guillermo Hernández Zozaya, Nicolás Cárdenas Frías, Andrés Gutiérrez Solís (cirujano ortopedista infantil), Espíritu Santo Mendoza y Simón Gómez Malaret. Al poco tiempo se incorporó Lya Imber, recién graduada. A pesar de su escaso personal, con el transcurrir de los años, dicha institución, logró armarse de un grupo de médicos, estudiantes, enfermeras y demás profesionales que logró hacer de dicha institución una de las más prestigiosas en el territorio nacional. Sus aportes al campo de la atención e investigación pediátrica, son un elocuente ejemplo:
Al lado de la intensa labor de especialización y docencia, el Hospital de Pirineos también empezó a llenar, desde sus inicios, el vacío de la investigación en el terreno de la pediatría nacional (...) en 1938 Pastor Oropeza y Carlos Castillo hacen referencia, por primera vez en el país, a los síndromes carenciales y de avitaminosis en niños, y ese mismo año Guillermo Rangel hace la primera publicación venezolana de escorbutos en niños. La tesis sobre fleboclisis, de Carlos Castillo (...) fue un extraordinario aporte, en su época al tratamiento de la gastroenteritis aguda, frecuentísima en la población infantil. Gustavo H. Machado y Germán Lara fueron los que describieron el primer caso en Venezuela de meningitis a Hæmophilus influenza curado por estreptomicina y sulfadiazina. Ya se anotó cómo Fernando Rubén Coronil operó el primer caso de conducto arterioso, Morales Rocha Salazar, la primera Tetralogía de Fallot y Antonio Mota Salazar la primera coartación aórtica (...) (2001: 71).
Desde los primeros años, el Director Gustavo. H. Machado, con el apoyo de Pastor Oropeza y otros médicos, se dedicó a la formación de Enfermeras con especialidad en pediatría. A tal fin logró traer a diecisiete Enfermeras portorriqueñas, coordinadas por Paulita Sanoja, quienes actuaron como profesoras e instructoras de la primera promoción formada por 27 enfermeras venezolanas.
También debe destacarse la creación en 1940 del Instituto de Investigación Pediátrica, a cargo de Víctor Zamorani, antiguo catedrático de la Universidad de Pavia, Italia. Pero, una vez retirado éste del cargo, la falta de recursos suficientes y cierto nivel de desinterés por parte de quienes continuaron trabajando allí, hicieron que terminara cerrando sus puertas para finales de los años 40.
Otro acontecimiento de importancia en la existencia de este centro de atención infantil fue su mudanza, en 1958, a una sede más amplia y apta (ubicada en la zona de San Bernardino, norte de Caracas), para atender una demanda que rebasaba la capacidad de respuesta del edificio de Pirineos, ya conocido como “JM de los Ríos”. Ya en la nueva sede, en agosto del mismo año se creó la Sociedad de Médicos del Hospital, la cual ha jugado un papel relevante en la lucha por las mejoras y ampliaciones del Hospital y en defensa de los derechos del niño venezolano a recibir atención oportuna y eficaz. Cuatro meses después, en enero de 1959, comenzó a circular el Boletín del Hospital Niños publicación que a pesar de no haber tenido una periodicidad regular, hoy día continúa circulando.
En estos cambios tuvieron mucha relevancia los pediatras que habían regresado del exilio político (producido por la dictadura del general marco Pérez Jiménez, 1952 – 1958), entre ellos Simón Gómez Malaret, Juan Bruzual Acuña y Héctor Marcano Coello quienes trabajaron junto con los demás pediatras que habían permanecido en el “Hospital de Pirineos”.

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