Aqui estoy tranquila La danza de las horas llega La danza de la espera sigue. Yo soy la vida.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¡Qué mejor forma de desearle una FELIZ NAVIDAD a l@s lector@s del blog dedicado a honrar a la maestra y poetisa Lucy Magallanes de Ortega, que a través de la referencia en su 70 cumpleaños de la obra más leída en el mundo, cuyo éxito nunca fue conocido por su autor Antoine Saint-Exupéry., piloto francés desaparecido en la II Guerra Mundial entre las nubes del cielo, obra que como los poemas que Lucy Magallanes de Ortega ha escrito en tantos años de trabajar y amar a los niños, que a lo mejor un día, serán reconocidos como se merecen...Ya cuando la memoria de nuestra historia nacional y los hombres que la escribieron con sus hechos gracias a los poemas de Lucy que nos los presentan como niños para niños, sea valorada en la dimensión que aún hoy no se le ha concedido. FELIZ NAVIDAD Y QUE DIOS Y LOS ANGELES L@S ACOMPAÑE EN EL VENIDERO AÑO 2014!!!

"El Principito" cumple 70 años

El "padre" del pequeño príncipe no llegó a conocer el enorme éxito de su criatura literaria, que en un primer momento fue un fiasco. Saint-Ex, como le llamaban sus amigos, murió un año después de la publicación, a los 44 años.

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Saint-Exupéry no disfrutó en vida del éxito de su libro
EL UNIVERSAL
jueves 4 de abril de 2013 
París.- Se trata de uno de los libros más vendidos y su pequeño protagonista es conocido en el mundo entero. El 6 de abril de 1943, hace 70 años, se publicó por primera vez "El Principito", en Nueva York, donde vivía entonces su autor, el escritor y piloto de guerra francés Antoine Saint-Exupéry.

El "padre" del pequeño príncipe no llegó a conocer el enorme éxito de su criatura literaria, que en un primer momento fue un fiasco. Saint-Ex, como le llamaban sus amigos, murió un año después de la publicación, a los 44 años.

Siete décadas después, el libro de apenas 100 páginas es una de las obras no religiosas más vendidas de todos los tiempos. Su aniversario se celebrará con ediciones especiales en Estados Unidos, donde vio la luz por primera vez en la editorial Reynald & Hitchcock de Nueva York, en la Francia natal del autor -nacido en Lyon en 1900- o en Montréal, donde Saint-Exupéry solía reunirse con su editor, Bernard Valiquette, reseñó Dpa.

Convertido en libro de culto, "El Principito" es capaz de entusiasmar a todo tipo de lectores. Pensado como un texto infantil, grandes y pequeños de distintas culturas, entornos y religiones lo leen desde hace décadas. La historia del príncipe dueño de una rosa y tres volcanes fue traducido a más de 110 lenguas y hay hasta quien colecciona sus diferentes ediciones.

El éxito de la historia radica en su universalidad. Con una lengua atemporal, enseña a los adultos a ver el mundo con los ojos de un niño y a los pequeños a entender en mundo de los mayores. Además, es crítico con la falta de valores de la sociedad moderna y dibuja un entorno ideal en el que los hombres ven y actúan con el corazón.

En su viaje, el rubio príncipe se encuentra con un comerciante que vende pastillas contra la sed con el reclamo de ahorrar 53 minutos a la semana al renunciar a beber. Y las preguntas que le plantea siguen siendo actuales a día de hoy.

"El Principito" es un alegato en favor de una mayor humanidad y sensibilidad. Su autor, que había visto en varias ocasiones el rostro de la muerte, era un humanista. Y la idea para el famoso libro la habría tenido precisamente en una de esas experiencias extremas.

Saint-Exupéry tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el desierto del Sáhara en 1935, y tuvo que esperar varios días hasta que fue rescatado por un beduino. Se sintió "más alejado que un náufrago dentro de una balsa en medio del océano", como relata en el libro, hasta que de repente escuchó una vocecilla que le pedía: "¡Por favor... dibújame un cordero!".

En los años 20 y 30, Saint-Exupéry ya se había dado a conocer por libros como "Courrier du Sud", "Vol de nuit" o "Terre des Hommes". De hecho, a principios de los 40, en lugar del famoso cuento muchos esperaban una declaración de principios del escritor respecto a la guerra.

A muchos les decepcionó la obra de Saint-Exupéry, pero lo cierto es que cuando relató el viaje de "El Principito", el autor sufría desde Nueva York por la situación política de Europa... y soñaba con un mundo mejor.

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