Aqui estoy tranquila La danza de las horas llega La danza de la espera sigue. Yo soy la vida.

domingo, 29 de diciembre de 2013

En esa hermosa antología de nuestra Navidad que es El libro de la Navidad venezolana (Fundación para la Cultura Urbana, 2005), de Efraín Subero, se reúne el mayor y más destacado conjunto de piezas poéticas y prosísticas dedicadas a tan significativa fecha del calendario criollo; tiempo de crecimiento espiritual y de unión familiar signados por los anhelos de esperanza y bien.

Navidad poética siglo XIX

En esa hermosa antología de nuestra Navidad que es El libro de la Navidad venezolana (Fundación para la Cultura Urbana, 2005), de Efraín Subero, se reúne el mayor y más destacado conjunto de piezas poéticas y prosísticas dedicadas a tan significativa fecha del calendario criollo; tiempo de crecimiento espiritual y de unión familiar signados por los anhelos de esperanza y bien.

Tres poemas del siglo XIX dan comienzo al festín de palabras y cosas con los que este libro nos ofrece las múltiples y cambiantes visiones de nuestra Navidad. Sus títulos y sus autores protagonizan algunos de los capítulos más memorables de nuestra literatura: "El primer día del año", de Abigaíl Lozano; "El Año Nuevo", de Heraclio Martín de la Guardia; y "28 de diciembre", de Juan Antonio Pérez Bonalde.

El texto de Lozano, padre de nuestro romanticismo poético en compañía de José Antonio Maitín (el bardo doliente del "Canto fúnebre"), escrito en octavas reales y fechado en San Felipe el 1º de enero de 1856, constituye un lamento lastimero por la partida de los amigos, víctimas de la "patria ensangrentada", y una elegía profunda de tono filosófico para preguntarle al año que comienza si traerá esperanza o prosperidad.

Dilema de existencia y religión, la naturaleza nunca pierde el favor divino por más que no siembren o cosechen los pájaros y que los lirios no sepan nada del trabajo campesino. Deseos y peticiones para que el Año Nuevo lo sea en sustento, en alegría y en auspicio. Sus versos quedan grabados por el palpitar de las oraciones sagradas: "Padre. Señor y Rey de cielo y tierra,/ Danos lo que te pide el marinero:/ Brisas para su vela y un lucero/ Que le sirva de norte a su bajel:/ Danos lo que te pide el pajarillo/ Que alegre viaja por el manso viento:/ Musgo para su nido y el sustento/ Para su prole y compañera fiel".

Los dicentes serventesios de Martín de la Guardia, renombrado poeta y académico de fin de siglo, vienen a detallar en lucido desarrollo los ánimos compartidos con la pieza de Lozano. Pura desilusión y pura esperanza marcan el tránsito pendular de los sentimientos que se buscan y no se encuentran.

Lejos de todo pesimismo, implora por redenciones, por honras y por glorias.

Plañe en desconsuelo por la patria secuestrada y agraviada, sino decimonónico de perduración intemporal. Reclama a la historia, entonces, su propia salvación: "Oh si posible fuera que brillaran/ Los pueblos que olvidaron honra y gloria,/ Y con virtud heroica conquistaran/ Otra vez los aplausos de la historia!". Optimista escéptico, el poeta recurre a la esperanza y a la espera en tiempos de tanta espera y esperanza "sin tristes sueños" y de "dormir tranquilos".

Uno y otro, se ve con claridad, entienden la Navidad como espacio para la tristeza más irremediable y como zona de reconocimiento ante la lucha y el triunfo: "Y aunque dudando estoy, el alma espera/ De lejos ver la tierra prometida,/ Pues ¿cuál el premio de la lucha fuera/ Si a ella no va la humanidad caída?".

La Navidad de Pérez Bonalde, el perdurable autor de "Vuelta a la Patria", propondrá otras salidas y encantará otros prados. Unas y otros más cerca de la idea moderna que cada diciembre asume tratos de bondad, inocencia y ligereza; festín y festividad.

Recomendación a las maestras para que tengan en su biblioteca: La primera obra antológica que se ha hecho sobre el tema de la literatura y la Navidad en Venezuela...





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El libro de la navidad venezolana

37 El libro de la navidad venezolana








Autor: Efraín Subero   La primera obra antológica que se ha hecho sobre el tema de la literatura y la Navidad en Venezuela. Personajes recurrentes, sentimientos comunes, tópicos de interpretación, y tantos otros sesgos que simbolizan la Navidad, pueden hallarse a partir de estas páginas, que contribuyen a señalar la naturaleza de nuestros rasgos nacionales.     Tomo 37 – Compilación ISBN: 980-6553-31-4


Relatos de Navidad

Desde Charles Dickens a León Tolstoi: 20 relatos clásicos navideños que hay que leer en diciembre

Leer mas en: http://www.revistadominical.com.ve/noticias/firmas/relatos-de-navidad.aspx#ixzz2ox8UCbTu
Las tradiciones decembrinas en Venezuela Por: Gonzalo Jimenez @GonzaloMJimenez

 En cada casa debería haber una copia de El libro de la Navidad venezolana (Fundación para la Cultura Urbana, 2005), de Efraín Subero, pues recopila los textos más importantes que cronistas, cuentistas y poetas han escrito sobre las tradiciones decembrinas en Venezuela. Desde el “Retablillo de Navidad” de Aquiles Nazoa hasta “De cómo Panchito Mandefuá cenó con el Niño Jesús”, de José Rafael Pocaterra, entre muchos otros textos –algunos poco conocidos– pueden leerse, finalmente recopilados en conjunto, en las páginas de este esencial libro.
La época es ideal para rescatar también algunos de los relatos navideños más admirados de la literatura universal. Por supuesto, el más famoso es “Un cuento de Navidad” de Charles Dickens, pero el lector interesado también puede buscar “La vendedora de fósforos”, de Hans Christian Andersen, o “Los duendecillos y el zapatero” de los hermanos Grimm y “El Cascanueces”, de E.T.A. Hoffman.
Pero la lista de clásicos navideños es mucho más amplia y la mayoría son del dominio público, así que se pueden leer en Internet si no se les consigue en alguna edición impresa. Es el caso de “Una carta de Santa Claus”, de Mark Twain; “La Navidad de Papa Panov”, de León Tolstoi; “La noche santa”, de Selma Lagerlof; “El regalo de Magi”, de O. Henry y “En la noche de Navidad”, de Antón Chéjov.

Para leer más información sobre el tema, escribe “Título” en el buscador de http://pop-sesivo.tumblr.com
Twitter: @GonzaloMJimenez

Chile significó para las jóvenes que fuimos formadas según los lineamientos del maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, una fuente de saber inagotable representada por la cantidad de excelentes maestros que vinieron al país de la mano de Mariano Picón Salas promoviendo cambios e ideas nuevas a la Educación venezolana que salía de la dictadura del Gral Juan Vicente Gómez, hoy reproduzco la reflexión de una periodista chilena sobre la educación en su país para promover lo mismo en nuestros maestros sobre realifdad del modelo educativo que tenemos en Venezuela en el S. XXI

El sistema escolar

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Más de la mitad de los escolares en Chile asiste a establecimientos educacionales de propiedad de privados, fracción que ha crecido en el tiempo. En contraste, 85% de los estudiantes en la OCDE son atendidos por escuelas que dependen directamente del Estado.
Chile no es la única excepción en la OCDE. Los casos más significativos son Bélgica y Holanda, donde más de la mitad de la matrícula está en establecimientos manejados por privados.
Pero hay diferencias fundamentales entre aquellos países y Chile. Por una parte, se trata de naciones con una diversidad cultural, de lengua y religión que los llevó tempranamente en su historia a consagrar la libertad de los padres para escoger.
Es cierto que desde hace ya un siglo que los privados reciben financiamiento público para la provisión de educación en Chile. Pero su verdadera expansión se debe a la visión ideológica tras la reforma de los años ochenta sobre cómo organizar el sistema escolar, más que a un pacto nacional sobre educación.
Otra diferencia crucial es que tanto en Bélgica como en Holanda la educación pública y la privada subvencionada son totalmente gratuitas. No existe, como en Chile, el financiamiento compartido mediante el cual las familias ponen recursos de su bolsillo.
Asimismo, en estos países europeos los establecimientos públicos y privados tienen prohibición de seleccionar a sus estudiantes, además del deber de cumplir con ciertos requisitos y regulaciones.
Estas dos últimas diferencias son relevantes. En Bélgica y Holanda existe libertad de elección para los padres. En Chile no. Hay barreras económicas, religiosas y culturales, entre otras, que impiden que las familias puedan de verdad elegir.
La primera diferencia (el marco ideológico) también es importante. En general, dos motivaciones predominan en el debate internacional sobre si entregar a las familias la opción de escoger dónde educar a sus hijos.
Una es que se trata del derecho de los padres de elegir una educación acorde a sus principios y valores. En mi opinión, esta idea está bien asentada en Chile, y por lo mismo es un error creer que la educación particular subvencionada desaparecerá con las reformas que vienen.
Tras la otra motivación subyace la idea de que introducir mecanismos de mercado promovería la calidad por medio de la competencia. La provisión monopólica por parte del Estado no generaría los incentivos suficientes para un uso eficiente de los recursos, la innovación y el mejoramiento de la calidad.
Así, el ingreso de privados permitiría a los padres, como consumidores en un mercado, elegir y cambiarse de proveedor de modo de empujar el sistema a otorgar un mejor servicio.
La experiencia chilena sugiere lo poco efectivo que es dejar la educación en manos del mercado para conseguir estos objetivos, al menos no sin regulación y supervisión suficientes.
Para que la competencia funcione se necesita que la información sea transparente, que la calidad sea posible de verificar y que los costos de cambio sean pequeños. Ninguno de estos elementos se da naturalmente en la educación.
Por una parte, para las familias es muy difícil evaluar la calidad de la enseñanza que reciben sus hijos. Las notas escolares, los resultados del Simce y cualquier indicador que se pueda construir son medidas parciales y poco claras del verdadero aprendizaje de un niño.
Al mismo tiempo, cambiar a un hijo de establecimiento es costoso no sólo en recursos financieros: también involucra los costos emocionales de adaptación a un nuevo ambiente. Un cambio de colegio es una apuesta con riesgos.
Al final, en Chile tenemos un sistema de baja calidad dado nuestro nivel de desarrollo; uno en que los colegios particulares subvencionados no lo hacen mejor que los municipales si se toman en cuenta las diferencias entre los niños que educan.
También tenemos un sistema segregado, con alta homogeneidad al interior de los establecimientos y estratificación a través de colegios.
La segregación es un resultado natural de un sistema con libertad de elección. Pero en Chile ella se ve agravada tanto por el financiamiento compartido como por la capacidad de los establecimientos de escoger a sus alumnos ya sea al ingreso o por medio de la expulsión.
Es cierto que de diversas formas algunos países desarrollados han introducido mecanismos de elección en las últimas décadas, y Suecia es el caso más llamativo. Pero allí no hay selección ni copago.
La segregación escolar atenta contra la igualdad de oportunidades. Por ello es urgente revisar estos mecanismos que la profundizan.

Reflexión para mis queridas maestras y padres de familia: "Alguien tiene que repetir a niños y adultos por qué es conveniente que todo ser humano lea libros, sobre todo de ficción. Mucho pueden aportar los bibliotecarios del país con talleres y otras actividades que fomenten la lectura en las 80 nuevas bibliotecas abiertas por el gobierno nacional. Mucho, los profesores y los padres de familia".

Leyendo al otro

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Los colombianos mayores de 12 años de edad leen más o menos 2 libros al año. El promedio tiende a bajar porque el país está leyendo hoy también en medios electrónicos. En el año 2010, el promedio era, según el Dane, de 2,23 libros por persona, pero, para 2012, la misma entidad fijó la cifra en 1,9.
Cuando a personas entre los 25 y los 54 años de edad se les pregunta por qué no leen, responden que no disponen del tiempo suficiente. O que gastan su tiempo en asuntos “de mayor prioridad”. Hay tiempo para trabajar, navegar por Internet, hacer deporte y salir con amigos.
La mayoría de los adultos sienten que la lectura no ayuda ni sirve para nada. Si acaso, como pasatiempo. Los jóvenes de entre 14 y 24 años manifiestan que la lectura no les gusta, que no les interesa.
Alguien tiene que repetir a niños y adultos por qué es conveniente que todo ser humano lea libros, sobre todo de ficción. Mucho pueden aportar los bibliotecarios del país con talleres y otras actividades que fomenten la lectura en las 80 nuevas bibliotecas abiertas por el gobierno nacional. Mucho, los profesores y los padres de familia.
Mi madre me leyó primero libros de aventuras y luego historietas. Creo que en esos dos momentos surgió mi amor por los libros y por el cine. Hoy he podido ver a adultos leyendo historias a sus hijos en un Kindle, pero lo que aún no veo ni puedo imaginarme es a un niño de nuestro tiempo leyendo con su padre un cómic o paquito en tableta.
Está comprobado que los niños con padres que les leen historias tenderán a convertirse en lectores asiduos. Primero, por el interés con que los adultos les han presentado esos libros. Segundo, porque las historias despiertan y mantienen su curiosidad por lo que va a pasar.
Leer enriquece la memoria, estimula y desarrolla la inteligencia, la imaginación y la creatividad; ejercita la mente, mejora la concentración, inculca valores y proporciona conocimiento, facilita las habilidades lingüísticas, las relaciones sociales y la empatía. Aumenta las experiencias, el sentido crítico de las personas y su agilidad mental. Reduce el estrés, mejora la ortografía, aumenta nuestro léxico y nuestra cultura.
Con la lectura no solo se aprende a convertir las palabras en ideas, sino a imaginar lo que no se ha visto, a indagar en las emociones y raciocinios de los demás, a vivir sensaciones como el peligro, la ansiedad, el misterio y la incertidumbre.
Como en los buenos Carnavales, en las buenas novelas podemos ser lo que no somos o lo que realmente somos, seres mortales e inmortales a la vez. Leer, como soñar y escribir, es una forma eficaz de transgredir la realidad, hacer posible lo imposible, derrotar al tiempo, matar la muerte. Ahí, en esos libros, están los inconformes y los rebeldes, los que han sabido disminuir la violencia del mundo.
Leer ficción ayuda a las personas a identificar mejor las emociones y las intenciones ajenas. Mientras otros libros tienden a ofrecer personajes y situaciones estables, la buena literatura fuerza a penetrar en la mente de los personajes y apreciar la vida desde variados puntos de vista. “¿Quieres leer la mente? Lee buenos libros”, recomendaba la revista Science en octubre pasado.
Y es que, en últimas, la lectura de libros es la lectura de los otros, no solo los que hallas en cada volumen, sino por la calle, en la casa, en el colegio. Leer la gente y leer una comunidad desarrolla nuestra inteligencia y nos permite movernos mejor en sociedad. Nos habilita para descubrir el alma humana, mirar la vida desde mil lugares nuevos. Aprender a leer es aprehender, alcanzar a leer al otro, ese otro que puede presentarse ante ti de mil maneras.

viernes, 20 de diciembre de 2013

“Las navidades del Libertador”



El Carabobeño 18 diciembre 2013

Eumenes Fuguet Borregales (*) || Historia y Tradición

“Las navidades del Libertador”
eumenes7@gmail.com
@eumenesfuguet
El más grande de los caraqueños, venezolanos y americanos, al igual que los españoles americanos de su época, así denominados, por cuanto empezamos a utilizar el gentilicio de venezolano a partir del 5 de julio de 1811, pasó algunas navidades con las restricciones impuestas por la ejecución del movimiento emancipador, empeñado en cumplir su juramento exteriorizado a los cuatro vientos en Monte Sacro-Roma la tarde del 15 de agosto de 1805. Sus primeras navidades fueron tristes, primero por la muerte de su padre don Vicente Bolívar en 1786, cuando Simón contaba dos años y medio años de edad, luego por la de su madre doña Concepción Palacios en 1792, a los nueve años. Los años 1799, 1800 y 1801, transcurrieron en Europa.
Contrae matrimonio en Madrid con María Teresa Rodríguez del Toro el 26 de mayo de 1802 con quien disfruta las navidades ese año; al quedar viudo el 23 de enero de 1803, se traslada a Europa donde pasó las navidades durante los años 1803, 1804, 1805; las navidades de 1806 transcurren navegando hacia norte América. Las de los años 1807, 1808 y 1809 las disfruta en las propiedades de Caracas, Valles del Tuy y Valles de Aragua. A partir de 1810, cuando regresó el 5 de diciembre de Londres, se encuentra en Caracas organizando con Francisco de Miranda, la Sociedad Patriótica, la cual estimuló al soberano Congreso instalado el 2 de marzo de 1811, declarar la Independencia.
El dolor familiar lo embargó las navidades de 1811 por la muerte el 5 de diciembre de su hermano Juan Vicente en un naufragio cuando regresaba de comisión de los EE UU de Norteamérica. El 24 de diciembre de 1812, realiza operaciones militares en la población de Tenerife, en su victoriosa campaña del Magdalena, prólogo de la Campaña Admirable. Durante las navidades de 1813 se encuentra en la población de La Victoria-Aragua, cuando avanzaba hacia Caracas luego de su triunfo en Araure el 5 de diciembre. El año 1814, lo encontramos en Bogotá luego de haber derrotado al dictador Mariano Álvarez. Las navidades del año 1815, transcurren navegando de Jamaica hacia Haití con la finalidad de solicitar apoyo al presidente Alejandro Petión, “El Magnánimo”, para iniciar la Primera Expedición de los Cayos. Pasó las navidades de 1816 a bordo de la goleta “Diana” entre Jacmel y Margarita gracias al apoyo proporcionado por Petión. El año 1817 se encuentra ejecutando operaciones en Maturín, próximo a dirigirse a Angostura. En 1818 se encuentra en movimiento en los llanos apureños.
El 24 de diciembre de 1819, salió de Angostura a través del Orinoco hacia la Nueva Granada. Luego de realizar los Tratados del Armisticio y Regularización de la Guerra con Morillo, firmados el 27 de noviembre de 1820 en Santa Ana de Trujillo, Bolívar disfruta en Cúcuta las navidades de ese año. En la población de La Plata, cerca de Cali pasó las navidades de 1821, durante el avance de su gloriosa Campaña del Sur del continente. En diciembre de 1822, luego de la liberación de Quito con la magistral batalla de Pichincha “Cima de la libertad” realizada por Sucre el 24 de mayo, Bolívar se encuentra en la población ecuatoriana de Ibarra. Luego de realizar su juramento en Cajamarca - Perú, el 17 de diciembre de 1823 en el cerro de Santa Apolonia, donde fue ajusticiado Atahualpa, las navidades de ese año las disfruta en la población de Trujillo al norte de Lima. Sucre triunfa el 9 de diciembre de 1824 en Ayacucho, “Cumbre de la gloria americana”, por lo cual el Libertador disfrutó las navidades en Lima, culminación de su sueño de Monte Sacro.
Las navidades de 1825 las pasará en Chuquisaca-Bolivia, donde dictó importantes decretos en beneficio de los indígenas y de la educación. El año 1826, regresa desde Lima a Venezuela y en su recorrido pasó el 24 de diciembre en Coro en su ruta a Puerto Cabello para encontrarse con Páez en Naguanagua, continuando ambos hacia Caracas; de regreso en julio, hace un alto en Bogotá en diciembre de 1827, rodeado de las atenciones de sus amigos y pueblo en general, seguro que bailaría minué, vals, polca, danzas y contradanzas. En 1828, había sufrido un atentado en Bogotá el 25 de septiembre, por eso, pasó las navidades en la población de Boyacá. Las navidades del año 1829 las recibió en Cali, sería la última en su vida terrenal, por cuanto para el 17 de diciembre de 1830, con una vejez prematura y a los 47 años, con el deseo de trasladarse a Curazao, Jamaica y Europa para tratar su maltrecha salud, le sorprende la muerte en la hacienda San Pedro Alejandrino en Santa Marta, su desaparición física lo convierte en el caballero andante de la inmortalidad, quien nos convoca con su presencia etérea, a ser útiles antes que ser importantes.
(*) General de brigada

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¡Qué mejor forma de desearle una FELIZ NAVIDAD a l@s lector@s del blog dedicado a honrar a la maestra y poetisa Lucy Magallanes de Ortega, que a través de la referencia en su 70 cumpleaños de la obra más leída en el mundo, cuyo éxito nunca fue conocido por su autor Antoine Saint-Exupéry., piloto francés desaparecido en la II Guerra Mundial entre las nubes del cielo, obra que como los poemas que Lucy Magallanes de Ortega ha escrito en tantos años de trabajar y amar a los niños, que a lo mejor un día, serán reconocidos como se merecen...Ya cuando la memoria de nuestra historia nacional y los hombres que la escribieron con sus hechos gracias a los poemas de Lucy que nos los presentan como niños para niños, sea valorada en la dimensión que aún hoy no se le ha concedido. FELIZ NAVIDAD Y QUE DIOS Y LOS ANGELES L@S ACOMPAÑE EN EL VENIDERO AÑO 2014!!!

"El Principito" cumple 70 años

El "padre" del pequeño príncipe no llegó a conocer el enorme éxito de su criatura literaria, que en un primer momento fue un fiasco. Saint-Ex, como le llamaban sus amigos, murió un año después de la publicación, a los 44 años.

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Saint-Exupéry no disfrutó en vida del éxito de su libro
EL UNIVERSAL
jueves 4 de abril de 2013 
París.- Se trata de uno de los libros más vendidos y su pequeño protagonista es conocido en el mundo entero. El 6 de abril de 1943, hace 70 años, se publicó por primera vez "El Principito", en Nueva York, donde vivía entonces su autor, el escritor y piloto de guerra francés Antoine Saint-Exupéry.

El "padre" del pequeño príncipe no llegó a conocer el enorme éxito de su criatura literaria, que en un primer momento fue un fiasco. Saint-Ex, como le llamaban sus amigos, murió un año después de la publicación, a los 44 años.

Siete décadas después, el libro de apenas 100 páginas es una de las obras no religiosas más vendidas de todos los tiempos. Su aniversario se celebrará con ediciones especiales en Estados Unidos, donde vio la luz por primera vez en la editorial Reynald & Hitchcock de Nueva York, en la Francia natal del autor -nacido en Lyon en 1900- o en Montréal, donde Saint-Exupéry solía reunirse con su editor, Bernard Valiquette, reseñó Dpa.

Convertido en libro de culto, "El Principito" es capaz de entusiasmar a todo tipo de lectores. Pensado como un texto infantil, grandes y pequeños de distintas culturas, entornos y religiones lo leen desde hace décadas. La historia del príncipe dueño de una rosa y tres volcanes fue traducido a más de 110 lenguas y hay hasta quien colecciona sus diferentes ediciones.

El éxito de la historia radica en su universalidad. Con una lengua atemporal, enseña a los adultos a ver el mundo con los ojos de un niño y a los pequeños a entender en mundo de los mayores. Además, es crítico con la falta de valores de la sociedad moderna y dibuja un entorno ideal en el que los hombres ven y actúan con el corazón.

En su viaje, el rubio príncipe se encuentra con un comerciante que vende pastillas contra la sed con el reclamo de ahorrar 53 minutos a la semana al renunciar a beber. Y las preguntas que le plantea siguen siendo actuales a día de hoy.

"El Principito" es un alegato en favor de una mayor humanidad y sensibilidad. Su autor, que había visto en varias ocasiones el rostro de la muerte, era un humanista. Y la idea para el famoso libro la habría tenido precisamente en una de esas experiencias extremas.

Saint-Exupéry tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el desierto del Sáhara en 1935, y tuvo que esperar varios días hasta que fue rescatado por un beduino. Se sintió "más alejado que un náufrago dentro de una balsa en medio del océano", como relata en el libro, hasta que de repente escuchó una vocecilla que le pedía: "¡Por favor... dibújame un cordero!".

En los años 20 y 30, Saint-Exupéry ya se había dado a conocer por libros como "Courrier du Sud", "Vol de nuit" o "Terre des Hommes". De hecho, a principios de los 40, en lugar del famoso cuento muchos esperaban una declaración de principios del escritor respecto a la guerra.

A muchos les decepcionó la obra de Saint-Exupéry, pero lo cierto es que cuando relató el viaje de "El Principito", el autor sufría desde Nueva York por la situación política de Europa... y soñaba con un mundo mejor.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Se especula que el ganchillo evolucionó a partir de las prácticas tradicionales árabes, sudamericanas o chinas pero no existen pruebas consistentes de esta labor hasta que se popularizó en Europa durante el siglo XVIII.1 Las primeras referencias escritas se remontan a la obra shepherds's knitting del libro The Memoirs of a Highland Lady de Elizabeth Grant en 1812. Los primeros patrones publicados aparecieron en la revista alemana Pénelopé en 1824. Otra de las pruebas de que el ganchillo era una técnica nueva durante el siglo XIX es la publicación de A Winter's Gift en 1847, con detalladas instrucciones para realizar los puntos, aunque es de suponer que los lectores entendían los pasos básicos de otras labores de aguja. Precoces referencias a esta labor en Godey's Lady's Book (1846-47) aluden al Crotchet antes de que su grafía se estandarizara en 1848.2 Algunos escritores especulan que esta técnica era de hecho utilizada por antiguas culturas; pero para tejer, en lugar del típico ganchillo, usaban el dedo índice flexionado, por lo cual no quedaron objetos que confirmen esta práctica. Sin embargo, arguyen la simplicidad de la técnica para proclamar que "debió" existir en periodos antiguos. Otros escritores apuntan que los tejidos, las urdimbres tricotadas y anudadas sobreviven desde edades muy tempranas, sin embargo no existen evidencias de muestras de tejidos hechos en ganchillos en ninguna colección etnológica o de procedencia arqueológica previa a 1800. Estos escritores señalan las agujas de bordado usadas en bordados sobre bastidor en Francia en el siglo XVIII para aseverar que la técnica de hacer lazos en un entramado fino con bastidor evolucionó hasta la del ganchillo sin bastidor

Historia del tejido a crochet

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Lo que actualmente conocemos como crochet es un arte que viene desde la antigüedad, pues se han encontrado hallazgos arqueológicos, registros escritos y pinturas; sin embargo, no se tiene una fecha exacta de su comienzo. Si eres fanática de esta técnica, es interesante que conozcas sus orígenes.
Según la experta Annie Potter, lo que llamamos crochet tal como lo conocemos hoy en día, fue desarrollado durante el siglo 16; era llamado cordón de cadena.
Según las teorías, el crochet puede orígenes distintos:
  • El crochet se originó en Arabia, se extendió hasta el Tibet y de ahí por el Oriente llegó a España, en donde siguió las rutas comerciales y se propagó a otros países mediterráneos.
  • Se han encontrado registros que indican que en América del Sur existían tribus primitivas que utilizaban adornos en crochet para los ritos de la pubertad.
  • En China se han encontrado trabajos de muñecas tridimensionales realizadas en crochet.
  • En Italia este tipo de tejido era conocido con el nombre de “trabajo de monja”.
Los estudios recientes indican que el crochet debió desarrollarse a partir de la costura tradicional China, este método se expandió a Turquía, Persia y África del Norte; aproximadamente en el 1.700 llegó a Europa.
Al principio se realizaba el tejido con un tambor, luego, a finales del siglo 18 se desechó la tela de fondo y se comenzaron a trabajar las puntadas en el aire.
Si deseas conocer mucho más sobre el crochet en sus principios, es recomendable que leas el libro de la pionera de esta técnica en la Europa de los 1.800, la señorita Riego de la Branchardiere, quién impulsó el crochet y diseñó diversos patrones que puedes replicar en la actualidad.

Historia del Ganchillo

Al igual que pasa con el tejido a dos agujas, no se puede descifrar a ciencia cierta la naturaleza del ganchillo, por la falta de muestras o por la poca conservación de las encontradas.
Historia del tejido a crochet
Se sabe que utilizaban sistemas de fabricación y utensilios para confección de las mismas por el entramado de los hilos que tienen.

La diferencia entre este método y el de dos agujas es que se va trabajando sobre un punto que hay que soltar para coger otro. Mientras en las dos agujas se mantienen todos en la aguja y se realizan a la vez.

La mezcla de los dos, podría ser, el ganchillo tunecino, ya que se trabaja como el punto y con un utensilio como el ganchillo pero bastante más largo. Es decir, una aguja de punto pero terminada en gancho.

Las muestras encontradas en distintos países de ganchillo son de diversos puntos, por eso sabemos que estuvo muy difundido en sus comienzos. Entre ellas, Turquía, Europa, América, China y África.
  • Los chinos usaron el ganchillo e hilaturas más gruesas para elaborar esculturas de muñecos tridimensionales. De ahí puede ser que vengan sus ahora tan en auge "amigurumis".
  • Los Turcos elaboraban sus famosos gorros.
  • Los jefes africanos iban adornados con indumentarias hechas a ganchillo.
  • En Escocia le llamaron "Punto de Pastor", porque sobre todo lo usaron para hacer las grandes capas de los pastores y sus gorros muy tupidos para que no pasaran frío en la montaña al sacar su rebaño.
  • El Patchwork ya se elaboraba entonces en Estados Unidos porque como no llegaba mucha lana virgen nueva destejían las prendas viejas y reutilizaban haciendo piezas de colores que luego unían entre sí.

    Hacían con ellas mantas, alfombras, toquillas y alguna prenda de vestir. A día de hoy se sigue conservando esta técnica, que se conoce como "La Vieja América".